Ritual

Café y chocolate: cómo combinarlos en casa

Los dos vienen de una semilla fermentada y tostada. Por eso se buscan en la boca. Te cuento en qué orden tomarlos.

Bel Ami · 29 de agosto de 2026 · 3 min de lectura

Café y chocolate se acompañan bien porque vienen del mismo tipo de proceso: los dos son semillas que se fermentan, se secan al sol y se tuestan. Eso deja aromas parecidos en la taza y en la barra. Nuestro café es un excelso colombiano de tostión media, con aroma a chocolate y un fondo cítrico afrutado, así que cuando lo tomas junto a un bombón las notas se encuentran solas.

En corto

Toma primero un sorbo de café, después el chocolate, y espera unos segundos antes de seguir. En ese orden el paladar queda limpio y sientes los dos.

Por qué se parecen tanto

El grano de café y la almendra de cacao empiezan igual. Los dos crecen dentro de una fruta, se sacan con su pulpa, se fermentan unos días, se secan y después se tuestan. La fermentación arma los ácidos y el tueste los convierte en aroma.

De ahí salen los descriptores que se repiten en los dos mundos: tostado, fruta seca, caramelo, especia. Cuando decimos que nuestro café tiene aroma a chocolate no estamos poniendo una metáfora bonita en la etiqueta. Es que el camino que recorrieron los dos granos fue casi el mismo, desde el árbol hasta el tostador.

En qué orden tomarlos

No hace falta nada especial, solo un poco de calma.

  1. Prepara el café con la proporción de siempre: 7 g por cada 100 ml de agua, entre 90 y 93 °C. Molienda media para goteo o V60, gruesa para prensa francesa.
  2. Déjalo reposar un minuto. Un café hirviendo adormece la lengua y después el chocolate llega plano.
  3. Da un sorbo de café. Después muerde el chocolate.
  4. Espera unos segundos antes del siguiente sorbo. El relleno se derrite con el calor que quedó en la boca y ahí aparece lo bueno.

Si empiezas por el chocolate, la manteca de cacao cubre el paladar y el café que sigue sabe a menos de lo que es. Por eso el sorbo va primero.

Uno le abre la puerta al otro. Ese es todo el secreto.

¿Y mezclarlos en la misma taza?

También se puede, y es otra experiencia. Un poco de chocolate derretido en el fondo de la taza, antes de servir el café, da una bebida densa parecida a un mocha casero. Queda rico, pero se pierde el contraste: ya no distingues dónde termina uno y empieza el otro.

Vale la pena probar las dos formas. Por separado se nota el detalle de cada uno. Juntos en la taza es más para un día frío en Bogotá, cuando lo que uno busca es abrigo y no cata.

Qué relleno para qué momento

Nuestros bombones se presentan en caja de seis, surtidos entre los cinco rellenos de la casa. Cada uno se lleva distinto con el café.

Las trufas piden otra cosa. Son más grandes y más cremosas, con notas de cacao y crema, así que aguantan un café más cargado. Con una alcanza para toda la taza.

Cómo armar la pausa completa

Si quieres estirar el momento, suma fruta deshidratada. El mango y la uchuva tienen acidez propia y hacen de puente entre el café y el chocolate: limpian el paladar entre un bombón y otro sin sumar más dulce del necesario.

Una taza, dos bombones y unas láminas de mango sobre un plato pequeño. Se arma en dos minutos y dura los quince que uno normalmente no se da.

Preguntas frecuentes

¿Qué se toma primero, el café o el chocolate?

El café. Un sorbo primero deja el paladar limpio y así el chocolate se siente completo. Si empiezas por el chocolate, la manteca de cacao cubre la boca y el café llega apagado.

¿Qué chocolate va mejor con un café colombiano?

Los cafés colombianos suaves, de acidez cítrica, se llevan bien con chocolate oscuro y con rellenos que tengan fruta o especia. Nuestro café es un excelso de tostión media con aroma a chocolate, así que se acomoda a casi cualquier bombón de la caja.

¿Los bombones de Bel Ami llevan licor?

Dos de los cinco rellenos sí: el ganache de whisky y el de aguardiente amarillo. Van surtidos en la misma caja de seis, así que no los recomendamos para niños ni para quien evita el alcohol. Escríbenos al WhatsApp 316 414 8888 y te contamos qué alternativas hay.

¿Puedo tomar el café con azúcar si voy a comer chocolate?

Puedes, claro. Pero el chocolate ya trae su propio dulce y el azúcar de la taza lo tapa. Si quieres sentir el maridaje, prueba primero el café solo.

¿Cuánto cuestan el café y los bombones?

El café de 250 g cuesta $30.000 y el de 500 g $50.000. La caja de seis bombones cuesta $40.000 y la de trufas $50.000. El envío es $10.000 en Bogotá y $20.000 al resto de Colombia, con despacho en dos días hábiles.

¿Armamos tu pausa?

Café excelso colombiano y bombones hechos a mano, en caja de seis. La combinación de la que habla este artículo.

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